La Capilla
Rivero o Ribera del Mar, es como tal vez dirían los que cruzaron
nuestra villa marinera y que se dirigían en otros tiempos a
visitar los lugares sagrados, que fuera y dentro de nuestra
provincia existen. Y así seria, pues que antiguamente las aguas
del mar tenían en Aviles un dominio mucho mayor al que hoy
tienen, llegando hasta las plantas mismas de las casas.
En este hermoso rincón Avilesino y en medio de sus evocadoras,
junto al abrevadero que con sus caños dan a este lugar una nota
de singular belleza, aparece también la pequeña Capilla con las
imágenes de Jesús crucificado, otra que los representa atado a
una columna y también la del Apóstol San Pedro, en actitud
suplicante y llorando su pecado . Imagen esta ultima que con la
de Jesús escarnecido por los azotes recorren todos los años las
calles de nuestra villa después del tradicional sermón en el
templo Parroquial.
Esta capilla data del siglo XVIII y fue fundada por el ilustre
avilesino Don Alonso Rodríguez de León, feligrés que fue de la
Parroquia de San Nicolás, así como párroco de la de Santo Tomas,
pasando mas tarde a ocupar la digiridad de Cardenal en la Santa
Iglesia Catedral de Santiago de Compostela.
Pertenecía este avilesino a la ilustre casa de Trasona por la
línea paterna, y a la no menos ilustre de Carreño por la
materna, figurando en dicha Capilla junto con el Escudo de
Avilés (por ser patrono de la misma, la justicia y registro de
esta villa) el de la casa de Trasona.
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