DESCRIPCIÓN: Sombrero: De forma cilíndrico
ovoide a campanulado. De 3 a 8 cm. de diámetro y de 5 a 20 de alto.
Cutícula fibrosa de color blanco, lisa en un principio que se rompe en
grandes escamas de aspecto de pelo repartidas por toda la superficie. En
el ápice del sombrero estas escamas no son blancas, sino marrones a
forma de dedal. Margen liso y delicuescuente. Se oscurece y deshace todo
el sombrero a medida que crece, convirtiéndose finamente en tinta.
Láminas: Numerosas, anchas, muy apretadas, blancas al nacer que se
vuelven rosas y luego negras por la maduración de las esporas y se
disuelven en tinta negra. Tiene laminillas intercaladas, lamélulas.
Pie: Cilíndrico de 12-20 de altura por 1-1,5 cm. de radio. Es
hueco, liso, frágil, quebradizo, con restos de velo como anillo
blanquecino, farinoso y fugaz, que a menudo acaba en la base. Su grosor
se atenúa en el ápice y en la base está hinchado.
Carne: Delgada, frágil, con olor suave pero agradable. Blanca en su
juventud que cambia a negro cuando crece. Sabor ligeramente fúngico
-mohoso-.
HÁBITAT: Es una especie nitrófila que aparece en
cualquier terreno bien abonado, jardines, bordes de caminos,
escombreras. Abundante desde primavera hasta finales de otoño.
COMESTIBILIDAD:
Los ejemplares jóvenes son excelentes, delicados y tiernos. Se deben
consumir solo las setas con las láminas blancas y al contrario de lo que
se ha indicado en otras guías, el pie de estos ejemplares es
aprovechable.
OBSERVACIONES: De difícil confusión, si acaso con el
C.atramentarius, de cutícula gris, lisa y acanalada, tóxica con
alcohol.
Fotografía: Ejemplares recogidos en el parque de La
Fresneda. Octubre 2010.