Todos los que nos hemos acercado al estudio de las aves, a través de manuales como el " Baker" (1) u otros más especializados como los " Kenneth" (2), en seguida nos damos cuenta de que los rangos que se establecen en medidas de alas, pesos, etc. con los que generalmente determinamos la edad, el sexo del individuo e incluso, en algunos casos, la subespecie a la que pertenece, no se ajustan de forma exacta, o ni siquiera se aproximan, a las características de la especie que en ese momento nos ocupa. Otras veces los estudios publicados se basan en un número aparentemente escaso de individuos, o en el peor de los casos, no se especifica la población sobre la que se ha trabajado y el método utilizado.

        Prácticamente, todas las características enumeradas se dan en el Torcecuellos (Jynx torquilla), con una bibliografía casi exclusivamente basada en estudios del Norte de Europa y Asia, adoleciendo la escasa existente en la Europa meridional, de falta de concreción en su metodología. El resultado es bien conocido, frases y tópicos sobre el torcecuello que se repiten, casi textualmente en los diversos libros y guías ornitológicas, sobre las que se cimentan nuevas conclusiones que vuelven a usarse en otros libros y guías.

        Con los antecedentes, unidos al especial atractivo que indudablemente tiene este pícido para todos los ornitólogos, por su escasez, dificultad de observación y el dramático descenso de sus poblaciones en toda Europa, se inició el presente estudio, con el que pretendemos aportar datos sobre la ocupación de su territorio, muda, reproducción e identificación del macho y la hembra y de los roles que desempeñan.

        Para conseguir estos objetivos se ha llevado a cabo un plan de trabajo que comienza en el año 1995, con las pruebas de localización de los territorios y los métodos de captura, desarrollándose plenamente entre los años 1996 y 2000, en dos zonas del Noroeste peninsular ibérico.

        Las 182 jornadas de anillamiento con 223 torcecuellos anillados, un total de 285 capturas, 12 nidos controlados de los que se anillaron 40 pollos, 186 fichas de muda y cientos de horas de observación, avalan los resultados que a continuación se exponen y de los que no solo se desprenden resultados concluyentes en algunas materias, sino también incógnitas que esperamos animen a otros a seguir profundizando en el conocimiento de esta especie.