Ya han pasado más de cien años desde la primera ascensión y en la actualidad el número de vías abiertas en el Torrecerredo apenas sobrepasa la decena. Esto es en cierta forma lógico, ya que su poderoso vecino, el Urriellu, ha acaparado la atención de los escaladores punteros y la lejanía y ausencia de una gran pared de continuidad no ha contribuido a llamar a éstos. En definitiva podemos considerar a la Torre de Cerredo como una montaña de carácter alpino, donde no encontraremos vías soleadas y con buenos anclajes sino terreno de dificultad donde habremos de saber protegernos por nuestros propios medios. En la actualidad casi todas las vías interesantes transcurren por la cara N, la cara O que se eleva 600 m desde el fondo del Hoyo Grande ha permanecido virgen hasta hace muy poco. Dicha pared, muy poco visible, constituye un objetivo formidable por su aislamiento y elevada dificultad y sin duda es la que marcará el futuro de las escaladas a la Torre de Cerredo.
Esta ruta no constituye una escalada en sentido estricto, aunque el tramo final resulta muy aéreo. Desde el Hoyo de Cerredo remontaremos la ladera sin dificultades apreciables dejando a nuestra derecha la Torre Labrouche y el Risco de Saint Saud hasta alcanzar una canal poco evidente. Si prestamos atención encontraremos jitos que facilitarán la tarea. Una vez alcanzado este punto progresaremos por ella, o por las rocas del lado derecho si deseamos evitar el riesgo de caída de piedras, durante algunos metros para salirnos posteriormente en diagonal hacia la izquierda, hacia un nicho apto para dos personas, estamos casi en la cresta de la que sólo nos separan unos metros de desnivel. Una vez que llegamos a la cresta sólo queda alcanzar la cima, disfrutar de la vista y por supuesto firmar el libro de cumbres.
No hay constancia de quienes fueron los rimeros ascensionistas de esta ruta, aunque no cabe duda de que es la más frecuentada para ascender, así como la más fácil. No necesitaremos en ella ningún equipo especial de escalada. El horario aproximado desde el Hoyo de Cerredo es de una hora o algo menos.
Una vía hoy apenas realizada y que puede resultar interesante si se complementa con la ascensión al Risco de Saint Saud. Se trata de la vía que utilizaron los primeros ascensionistas del Torrecerredo: Aymar d´Arlot de Saint Saud, Paul Labrouche, Juan Suárez, de Espinama, y Francois Salles, de Gavarnie, el 30 de junio de 1.882.
Desde el Hoyo de Cerredo alcanzar la brecha que separa la Torre de Cerredo del Risco de Saint Saud y una vez allí seguir la arista hasta la cima. La cresta es aérea en ocasiones y presentará cortas trepadas de II y III con roca en general buena. Horario: 1h 30 min.
Esta vía sortea la cara N buscando los puntos más débiles. El resultado por ello no es muy estético. Recorre la parte baja de la muralla en travesía diagonal hacia la derecha para alcanzar la gran terraza. A partir de esta zona la calidad de la roca es muy buena. El desnivel aproximado es de unos 500m. y el horario de unas 3h 30min. Fue abierta el 30 de Agosto de 1.984 por Javier Centeno y Leopoldo Victorio.
Remontar el nevero del Jou Negru hasta la base del Risco de Saint Saud y buscamos una oquedad hacia la derecha. Desde ella se prosigue por terreno dudoso pero técnicamente sencillo (III) hacia una zona de desplomes que se bordean por la derecha para ascender por una zona de placas (IV) hasta unas gradas desde las que se alcanza en travesía a la derecha (IV) la gran terraza. Desde aquí seguir el filo del espolón N hasta que se alcanza la altura de un pequeño gendarme que alcanzaremos en travesía hacia la izquierda. Sin llegar hasta él ascender verticalmente por una zona de placas (IV+,V) hasta un pequeño diedro. Una vez superado continuar en travesía a la izquierda (III) hasta una repisa descompuesta. Ahora volvemos hacia la derecha para enlazar con la grieta final del espolón N, que nos lleva a la cima.
Esta vía atraviesa la Cara N por una línea evidente desde la gran terraza hasta alcanzar la arista E. Fue abierta el 9 de Julio de 1.978 por Miguel Ángel Adrados y Genaro Sánchez. Desnivel: 500m. Horario aproximado: 3h desde el Jou Negru.
Desde unos 3 o 4 m por encima de la terraza del espolón N, cruzar el filo del mismo, y subir después directamente hasta una pequeña repisa. Desde allí, iniciar la travesía hacia la izquierda, en dirección a un pequeño gendarme característico por terreno de dificultad (IV, V-). Superar el gendarme y continuar por terreno evidente hasta un diedro que conduce al último resalte de la arista E.
Sin duda la vía más interesante de esta cara, por su trazado directo, la calidad de la roca y el ambiente alpino que ofrece. La primera ascensión fue realizada el 27 de Junio de 1.975 por Jame Álvarez, Félix Bonales y Pedro Udaondo. Longitud: 300m. Horario: entre 3 y 4 h. Llevar empotradores, drizas y algún friend para completar el aseguramiento (clavos abandonados).
La vía comienza en la vertical del espolón, un poco a la derecha de un fuerte desplome, por unas llambrias inclinadas que dan paso al primer resalte (130m II, III).
Atacar el filo izquierdo por una especie de bloques extraplomados, desde una amplia terraza situada en el centro izquierdo del espolón. Subir directamente por una sucesión de cortos extraplomos (la roca es bastante buena), hasta la base de una especie de gendarme que forma un fuerte extraplomo, flanquearlo por la derecha y continuar verticalmente por roca escalonada hasta alcanzar una zona inclinada debajo de un desplome (40m IV, V, pitón abandonado). Seguir directo a la izquierda del desplome por una serie de canales y llambrias, para llegar a un amplio nicho bajo otro extraplomo (25m IV, IV+).
Desde el nicho (pitón abandonado) descender un poco y flanquear en horizontal a la derecha 5 m, subir directamente un ligero extraplomo (5m V) para continuar flanqueando en oblicuo ascendente hacia la derecha por llambrias, bajo el filo del espolón, hasta una pequeña horcada en su parte derecha (30m IV V, pitón). Desde la horcada seguir un poco hacia la derecha para alcanzar una canal que conduce a la “gran terraza”, situada encima del primer resalte (15m III).
Atacar el segundo resalte, un poco a la izquierda del filo del espolón, para llegar a una pequeña terraza de bloques sueltos (20m III, IV). Superar directamente por unas llambrias (20m IV, V, V+, 2 pitones abandonados) y flanquear a la izquierda ligeramente en oblicuo hasta un diedro abierto ( 8m IV, V, pitón). Subir el diedro y continuar 20 m para flanquear a la izquierda hasta debajo de una fisura, superarla directamente para llegar a una pequeña terraza (10m IV, V). De la terraza salir por la izquierda y superar un corto diedro hasta un bloque que lo divide , subirlo por la izquierda y entrar en una fisura (20 m IV). Seguirla (III 40 m) y alcanzar la cresta que en pocos metros conduce a la cumbre.
Esta vía no se adentra realmente en la pared, sino que remonta el helero del Jou Negru directamente hasta la arista Cabrones-Torrecerredo, a través de un marcado corredor que surca la pared por la derecha del espolón N. hasta la altura de la gran terraza, desde allí continúa por una canal-chimenea hasta salir junto a la arista donde sólo queda el muro final (IV). La naturaleza de terreno mixto y la moderada pendiente (40º) de esta ascensión la hace interesante en época invernal. Fue abierta por Julio Casal y Alfonso Martínez el 13 de Octubre de 1.956. El horario aproximado es de unas 3 h desde el fondo del Jou Negru.
Se trata de la primera vía que se trazó en la cara O del Torrecerredo. El largo acceso a todas las vías de esta vertiente, 2 h desde Urriello y Cabaña Verónica, 3h desde Cabrones, junto con el aislamiento del Hoyo Grande de las rutas frecuentadas del macizo, elevan considerablemente el compromiso de éstas sobre todas las demás rutas. Supera un desnivel aproximado de 600m. Fue abierta el 5 de Septiembre de 1971 por Félix Bonales y Pedro Udaondo. El horario es de unas 3h.
La vía discurre por el espolón que desciende casi desde la cima, se inicia a la derecha del corredor O por terreno fácil con roca algo suelta. Cuando el terreno se hace vertical, flanquear horizontalmente hacia la izquierda durante 50m, por terreno fácil. Se llega así a un gran nicho bajo un extraplomo. Subir por su izquierda (10m IV) y alcanzar una canal. Ascender directamente 5m y atravesar hacia la izquierda otros 4-5m por una vira. Superar entonces un diedro abierto de unos 25m (IV). Continuar por una canal-chimenea con bloques sueltos (IV), después horizontalmente hacia la izquierda hasta alcanzar la arista. Seguirla hasta que se termina y luego, subir directamente hasta una vira ancha que conduce a una amplia canal. Escalarla por su izquierda hasta la cresta final, y por ella llegar a la cima.
Esta ruta recorre uno de los contrafuertes de la arista que une el Pico de los Cabrones y el Torrecerredo. Fue abierta el 31 de Julio de 1974 por Gonzalo Suárez Pomeda y Julio Bousoño, “Bus”. Recorre unos 800m para salvar un desnivel aproximado de 600m sobre roca de buena calidad. El horario aproximado es de 4h 30m.
El comienzo de la vía, una vez situados en la vertical de la cumbre en el Hoyo Grande, se encuentra un poco hacia la izquierda. Destaca sobremanera el espolón y datos muy precisos son una marcada canal a su derecha y también una pequeña aguja adosada al principio de la vía.
Se empieza por unas llambrias (III+) que nos conducen debajo de una chimenea obstruida por unos bloques donde se hace una cómoda reunión (1ª). Salir derecho hacia los bloques (III), superar éstos por una hendidura en su parte central (IV), para una vez en la chimenea seguir por ella (III, 40m, 2ª). Seguir por una chimenea poco marcada unos 80m (III, 3ª y 4ª) hasta salir a una terraza de piedras sueltas. Continuar por la terraza a la izquierda por terreno fácil hasta llegar a un marcado hombro en el propio espolón (II, 40m, 5ª).
Derecho por el espolón hasta hacer una nueva reunión (III,IV; 40m, 6ª). Seguir el espolón hasta una nueva terraza (IV+, 40m, 7ª). De aquí, nuevamente en vertical (IV) se llega a un desplome (V-), para después de unos metros (IV) llegar a un hombro característico (40m, 8ª).
El 9º largo es el más comprometido de toda la vía, por su dificultad sostenida. Se sale derecho por un desplome (V+) hasta llegar hasta llegar a una terraza inclinada hacia la derecha (IV) que llega completamente a desaparecer. Se sale por la derecha para coger una fisura en una llambria ascendente (V+) que nos lleva a una canal donde se hace una reunión cómoda ( 35m, 9ª). Una chimenea ancha nos conduce a la arista ( IV, 10ª). Después viene terreno más fácil ( III, 85m) que llega a una zona rojiza donde las dificultades decaen (II). Se pasan unas pequeñas agujas y se llega a la horcada situada bajo la cima del Torrecerredo, sólo queda el muro final, con un paso de IV para llegar a la cumbre.
Se trata de la única vía abierta en el Torrecerredo en invierno, el 27 y 28 de Diciembre de 1.975. El relato de los aperturistas, Pedro García Toraño, Gonzalo Suárez Pomeda y Eduardo Barroso en la revista Torrecerredo de Diciembre del 76 hace difícil valorar una dificultad y un horario objetivo con los medios modernos. Ellos valoraron la escalada como IV pero ascendieron en 1975 con los materiales de la época, piolets tradicionales y ¡¡¡subieron una tienda para vivaquear en el mismo filo de la arista Cabrones-Torrecerredo!!! empleando para ello 18h de escalada efectiva. Hoy en día con los nuevos medios y técnicas modernas este horario seria impensable para un recorrido de unos 500m hasta la arista cimera con una inclinación de 40º a 45º y unos 100m de arista hasta la cima, donde se ha de sortear un pequeño resalte de IV . Además es difícil evaluar las condiciones de cada invierno. No obstante, el aislamiento y la lejanía de los refugios, hacen de esta vía un compromiso muy superior al de su dificultad objetiva. Esto no hace sino dar más valor al esfuerzo de los aperturistas.
Este recorrido de arista es muy recomendable por su elegancia, toda la cresta tiene una dificultad moderada salvo el paso del muro final (IV). La Longitud aproximada es de 800m y el horario de 2h. Fue realizada por primera vez por Andrés y José María Regil el 19 de Agosto de 1958.
Otra alternativa que es muy recomendable es realizar toda la crestería desde el pico Canalizos (2.350m) hasta la cumbre del Torrecerredo (2.648m) recorriendo así toda la arista del sistema Cabrones-Torrecerredo, la dificultad así es D. En ningún momento, salvo en la bajada del Pico Cabrones hacia el Cerredo es necesario rapelar. Las crestas mantienen una dificultad sostenida de II y III. Fue recorrida por Gonzalo Suárez Pomeda y Nicolás González Vigil el 26 de Junio de 1976. El horario es de unas 5 h.